A la hora de abrir o/y cerrar nuestras relaciones necesitaremos tanta paciencia como valentía para correr riesgos.
Empecemos por revisar los hábitos que aprendimos desde pequeños y que seguimos utilizando en momentos importantes, sin darnos cuenta de que actúan en contra nuestra y nos aíslan.
A primera vista podría parecer que hacer los cambios que deseamos va a representar un trabajo enorme.
Pero si realizamos los cambios poco a poco y en la forma que más nos convenga, será más fácil.
Empezaremos por revisar nuestra comunicación.
Para poder comunicarnos con alguien, el primer requisito es llegar a ser sinceros con nuestros propios sentimientos.
Cuando las personas no se sienten armónicas en sus relaciones, se llega a una serie de juegos de poder y operaciones de ganancia-perdida.
El poder es energía, algo que se puede usar, canalizar y dirigir hacia fines destructivos o constructivos.
Cuando te comuniques, invita a la otra persona a que entre en contacto contigo: ¿Podrías prestarme atención? "Me gustaría hablar contigo"
"¿Tienes un rato libre? Necesito compartir algo contigo".
Emplea frases en primera persona: "Estoy molesto/a" en lugar de "Tú me haces molestar"
"Estoy preocupado/a" en vez de "Tú me preocupas".
Asume la responsabilidad de lo que dices y de lo que sientes en el momento.
Pregunta para obtener la información que te falta.
Si existiera una guía para conseguir relacionarnos con los demás, podría contener estas sugerencias:
¿Mentiste? - Di la Verdad
¿Hiciste daño?- Pide Perdón
¿Puedes repararlo? - Resuélvelo
¿Vas a opinar?- Mide tus palabras
¿Cometiste un error? - Reconócelo
¿Vas a juzgar? - Mide las consecuencias
¿Puedes hacer el bien? - Hazlo
¿No piensa como tú? - Respétalo
¿Es diferente a ti? - Sé Tolerante
¿No comprenderá? - Sé Paciente
¿Quieres solucionar un conflicto? - Dialoga
¿Las diferencias te provocan ira? - Modérate
¿Quieres la paz? - Constrúyela!
Las dificultades que se presentan son oportunidades de crear algo nuevo, no el principio de una nueva desgracia.
Las personas podemos aprender y crear a partir de ellas.
Nos será útil recordar la afirmación de Virginia Satir:
"Los humanos nos conocemos sobre las bases de nuestra semejanza y crecemos sobre las bases de nuestras diferencias".